

Reportaje publicado en 2004.
La Iglesia Católica de Canarias sigue esperando por una sede arzobispal, que en buena lógica debe tener su sede en Las Palmas Gran Canaria. Avala esta opción, entre otros argumentos, los 600 años de historia de la Diócesis Canariense frente a los 185 de la de San Cristóbal de La Laguna. La puesta en marcha de nuevas regiones eclesiásticas, auspiciadas por una reforma impulsada por el Vaticano, ha quedado en el cajón del olvido por lo que respecta a Canarias.



