
Amado Moreno

Amado Moreno

Pudo ser entrenador de la UD Las Palmas. Pero Alfredo Di Stéfano, uno de los futbolistas más geniales en la historia del balompié (con Pelé, Cruyff, Beckenbauer y Maradona), declinó la oferta del club amarillo, pese a su admiración declarada por el fútbol canario, su cantera y sus figuras. Jesús García Panasco, inolvidable secretario técnico de la UD en las décadas de los 60 y los 70, se vio oblligado a optar por otra alternativa, a la postre exitosa, ante la negativa de Di Stéfano. El acuerdo con la estrella argentina fracasó no por razones deportivas o económicas. Fracasó porque el conocido como la Saeta Rubia le confesaría su pánico a utilizar regularmente los aviones. La UD volaba cada dos semanas a la Península para cumplir con sus compromisos, y luego regresar. Era demasiada pesadilla para el técnico argentino. En cambio, los equipos peninsulares preferían entonces el ferrocarril o el autocar. Recurrían al ineludible avión cuando eran desplazamientos muy largos o había que cruzar el océano.


Adolfo Suárez quizás pase a la historia como el presidente que reconcilió a las dos Españas que se enfrentaron en la sangrienta guerra civil de finales de los años 30. Consiguió tan ambicioso, noble y complicado objetivo en menos de cuatro años al frente de gobiernos democráticos. Nunca se arredró ante las dificultades de toda índole: deslealtades de los suyos, ruidos de sables y golpismo militar, una oposición casi siempre despiadada, una escalada terrorista de ETA y los Grapos y una extrema derecha inspiradora de los asesinatos de los abogados laboralistas de Atocha. El vacío que pronto le hizo el poder financiero y la insaciable voracidad reivindicativa de los nacionalismos históricos no fueron problemas menores. Contra todo eso tuvo que luchar este presidente que hoy todos le recuerdan con motivo de su muerte.
Entrevista con Juan Antonio Alfonso González, uno de los dos españoles que estuvieron a punto de acabar con la vida de Antonio Cubillo (1989)
El lunes 4 de septiembre de 1989, DIARIO DE LAS PALMAS abrió su portada con las declaraciones a Amado Moreno de Juan Antonio Alfonso González, uno de los dos españoles que estuvieron a punto de acabar con la vida de Antonio Cubillo (foto), tras apuñalarlo en Argel. La pericia de unos cirujanos rusos salvó al dirigente independentista canario, según reconoció éste después al mismo periodista canario, recogidas asimismo en otra edición del entonces rotativo de la tarde, antes de fusionarse con La Provincia.
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