
Gustavo Socorro funde en un documental laborioso las historias que ligan al club amarillo con la residencia privilegiada del que fue presidente clave de la entidad
Pone el foco en su trayectoria como impulsor de la sociedad deportiva, tras la fusión de equipos locales, y en su capacidad visionaria para promover el Estadio Insular
Amado Moreno
Inauguración de alto nivel del XIV Festival Internacional de Cine de Gáldar, en el centro cultural Guaires de la ciudad norteña. Las Meleguinas. Un lugar que permanece, laborioso documental cuidado en todos sus extremos (imagen, guión y sonido), consiguió durante el último fin de semana inmovilizar y silenciar sin bostezos a un público en los asientos, a lo largo de los cuarenta minutos de la proyección, para acabar en un reconocimiento general con aplausos.

El escritor, abogado y empresario Gustavo Socorro funde en un audiovisual -técnicamente logrado con arte cinematográfico e ingeniería admirables-, las distintas historias que empiezan a ligar a la UD Las Palmas actual con la que fue residencia de Eufemiano Fuentes Díaz, presidente del club amarillo durante cuatro años de la primera mitad de los años 50 del pasado siglo. Serían cruciales para cimentar la andadura de la entidad hasta hoy, zarandeada en este momento por reveses de resultados de su equipo en Segunda, y forzando el relevo del entrenador con el que inició la temporada.
La monumental vivienda en Las Meleguinas, lugar privilegiado de Santa Brígida, rodeada de una exuberante vegetación y cultivos, fue adquirida el pasado año por el club que preside Miguel Ángel Ramírez, para transformarlo en alojamiento de sus futbolistas, actividades sociales y deportivas, con miras también al Mundial del 2030.
Lástima que el documento cinematográfico presentado en Gáldar sorteara la ocasión para clarificar el pasado político de Eufemiano. La ideología falangista atribuida al personaje y su relación con el partido que defendía tal pensamiento en plena guerra civil española, tras su inicio en 1936, sembraron dudas sobre su recto proceder, cuando no críticas y rechazo rotundo en un área de la opinión pública. Un sentimiento que todavía hoy perdura. No olvidan las fechorías criminales que alentaron entonces cuadros vinculados al Partido Falangista.
Sin embargo, con la perspectiva que da el medio siglo transcurrido desde su muerte dramática en 1976 a los 65 años, es patente que Eufemiano Fuentes y su gestión en otros ámbitos merece para otros sectores de la población un análisis en positivo. Adjudican a su figura la distinción que corresponde a quien fue clave en el feliz parto por el que cinco equipos locales, en un alarde de generosidad y para un proyecto común, alumbraron en 1949 a la UD Las Palmas como máximo representante del fútbol canario en las categorías nacionales.
Su capacidad visionaria no fue menor a la hora de impulsar las obras del Estadio Insular, auténtico “Teatro de los sueños” durante décadas para los futbolistas y aficionados de las islas. Su espíritu emprendedor de éxito en la industria del tabaco como empresario, luego del periodo de estancia en Londres para completar su formación económica y comercial, potenciaron sus dotes de liderazgo en aquella etapa.
La cinta producida por Gustavo Socorro incide en todos esos aspectos de una trayectoria no exenta de matices, ofreciendo diversidad de imágenes, algunas inéditas, y planos ilustrativos, en ajustada precisión y ritmo, a los que suma una banda sonora propia que contribuye a realzar el excepcional paisaje natural, recreado en la pantalla como un posible paraíso terrenal, escogido por Eufemiano para ubicar su vivienda de aparente estilo californiano en Las Meleguinas, con cantería de Arucas, Teror y Temisas.

La secuencia cinematográfica intercala oportunamente impresiones distintas que convergen en el interés del objetivo proyectado. Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas, subraya la mirada futurista de Eufemiano como empresario y presidente, dando lugar en corto plazo a la gestación de estrellas futbolísticas nacionales procedentes de la cantera canaria como Silva y Luis Molowny, entre otros. Patricio Viñayo, director general del club, enfatizó la necesidad de integrar el pasado en el presente con la adaptación de la residencia de Las Meleguinas para desarrollar posibilidades alternativas de este importante referente arquitectónico. Califica la operación aludida de “paso estratégico” en el devenir del club con vocación de mantener todo aquello que tiene una riqueza patrimonial e histórica.
Juan José Laforet, cronista oficial de Gran Canaria, definió “poliédrica” la figura de Eufemiano, dando a entender que sería providencial en aquel momento remoto para el fútbol canario, fortaleciéndolo como elemento aglutinador de la sociedad isleña. Y Antonio María González Padrón, historiador, puso en valor la residencia adquirida en Las Meleguinas, y su resignificación para nuevo uso en el futuro.
IMPACTO DEL SECUESTRO
El documental no esquiva el trágico final de quien conservaba hasta entonces el perfil de triunfador en todos sus empeños. El relato audiovisual demuestra una contención de Gustavo Socorro para sostener una línea narrativa de mesura y equilibrio, alejada de controversias, límites en los que enmarca también el secuestro del que fue objeto Eufemiano Fuentes, encañonado con arma de fuego por un encapuchado en su propio domicilio de Las Meleguinas durante una madrugada de junio de 1976. Recoge igualmente la noticia de la localización de su cuerpo cinco meses más tarde en un pozo de Arucas.
Este apartado del documental se sustenta fundamentalmente en la hemeroteca de Diario de Las Palmas y LA PROVINCIA, como especifica en sus títulos de crédito. No en vano, el rotativo de la tarde agotó su tirada en la jornada del episodio por haber sido el primero en informar del impactante suceso, que conmocionó a la mayoría de la ciudadanía, repercusión que se extendió a nivel nacional a través de todos los medios.
La noticia del secuestro llegó tempranamente a Diario de Las Palmas de la manera más insospechada aquella mañana de junio de 1976. Un redactor de Sucesos practicó la llamada rutinaria a la jefatura de la Policía Local, ejercida entonces por Carlos Cabrera, para conocer las incidencias de la noche anterior. El funcionario al otro lado del teléfono le respondió con la imposibilidad de pasar la llamada al jefe, ya que éste se había ausentado de la oficina de mando policial para acompañar urgentemente al alcalde Fernando Ortiz Wiot al domicilio de Eufemiano Fuentes, secuestrado de madrugada. La visita de la autoridad municipal a Las Meleguinas era obligada por doble motivo: la relevancia del suceso y la condición de Antonia Naranjo, tía del regidor capitalino, además de esposa del industrial

El Diario de Las Palmas de la jornada no solo avanzó la primicia informativa en portada con gruesa tipografía y foto de Eufemiano, también incluyó en la última página la imagen del lujoso Cadillac del secuestrado, tras ser abandonado por la víctima y su verdugo en una pista de tierra que cruzaba unas fincas de cultivo en Tinoca. La foto tiene el sello de Juan Gregorio, uno de los grandes profesionales que estuvo siempre al servicio del periódico vespertino y LA PROVINCIA.
La proyección de Las Meleguinas. Un lugar que permanece contó previamente en la gala de apertura del XIV Festival Internacional de Cine galdense con una intervención del alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa. Aprovechó la oportunidad para poner de manifiesto el alcance cada vez mayor del certamen con la presencia de 35 países y cuatrocientos cortometrajes, al tiempo que se felicitaba por el documental que abría la edición de este año “porque la Unión Deportiva Las Palmas –puntualizó- se encuentra en Gáldar como en su casa”.
*Publicado en LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas el 15/10/2026