
Amado Moreno
Por vez primera en décadas la efeméride de la muerte de Eusebia Armas Almeida en Guía de Gran Canaria alcanza este año un relieve y un eco en la opinión pública y en las redes sociales de moda. A subrayar que acontece este recordatorio casi de modo espontáneo en un contexto de malestar y movilización ciudadana por el estado en que se encuentra gran parte del valioso patrimonio que la dama guiense legó para que se gestionara en favor de un modelo educativo y de un colectivo de niños pertenecientes a familias pobres. Los Salesianos de Don Bosco, prestigiosos internacionalmente desde su nacimiento por su celo en la formación profesional, llamados por Eusebia Armas para regentar el modélico centro que había mandado construir -empeñando su fortuna personal-, debían continuar la labor educadora tras su fallecimiento.



Décadas más tarde derivaría a su denominación actual, Cooperativa Agrícola, manteniendo el mismo espíritu de su fundador. Las inquietudes agrícolas y la sensibilidad social de este impulsor del cooperativismo en el Norte de Gran Canaria son recogidas con rigor histórico por Sergio Aguiar Castellano en un libro editado por Mercurio. 